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Introducción
El índice de úlceras por presión es uno de los indicadores de calidad más representativo de los cuidados que presta enfermería. Si a esto unimos el elevado coste económico y asistencial que estas conllevan una vez se producen, nos hacen plantearnos que el papel de la enfermería no solo se encuentra durante la labor asistencial
sino que está en nuestras manos el poder crear y usar todas las herramientas disponibles para una mejor prevención y tratamiento de las U.P.P. Estas inquietudes han llevado a un grupo de enfermeras y enfermeros de la R.A.M. de Ciudad Real a realizar un protocolo de prevención y tratamiento de
las úlceras por presión.
Como cualquier producto enfermero, y dentro del proceso de enfermería era imprescindible realizar una evaluación tanto del
proceso como de los resultados, incluyendo en él las propuestas del equipo de enfermería como innovaciones y últimas tendencias publicadas en la bibliografía clínica especializada.
El proceso de diseño del protocolo ha culminado con la evaluación de los resultados encaminados a prestar un correcto tratamiento a las U.P.P. ya instauradas y que hacía imposible un seguimiento y una continuidad de los cuidados por parte del equipo de enfermería.
Es fundamental recordar que el lector tiene el Protocolo completo a su disposición en el Apartado de Descargas, y que el artículo
presentado a continuación es una síntesis del Protocolo en sí mismo.
Objetivos del Protocolo
- Reducir o eliminar los factores de riesgo que contribuyen a la aparición de las U.P.P.
- Valorar el grado de riesgo de desarrollar U.P.P. de una manera efectiva y
fiable.
- Identificar y describir correctamente los estadíos de las U.P.P.
- Registrar y protocolizar todas las actividades de enfermería encaminadas
a la prevención, localización y tratamiento de las U.P.P.
- Reducir y optimizar el gasto económico y asistencial derivado de la
aparición de las U.P.P.
Metodología del Protocolo
El actual protocolo de prevención y tratamiento de las
úlceras por presión, nace de la necesidad de estandarizar los
procedimientos a partir de la actual bibliografía, nuestra propia experiencia,
así como la revisión y evaluación del anterior protocolo
para la ejecución de todas las actividades que se llevan a cabo en nuestro
medio de trabajo, derivadas del manejo de las U.P.P.
Todo protocolo debe cumplir una serie de objetivos
para su elaboración y para su cumplimiento:
- Unificar criterios de actuación de todos los trabajadores en un lugar
determinado de la organización, al marcar pautas concretas y correctas
para llevar adelante el trabajo
- Sistematizar la información, facilitando el registro de actividades,
lo que favorecerá la transmisión de la información referida
a la propia actividad y los resultados de la misma
- Facilitar el trabajo, especialmente a los profesionales de nueva incorporación
- Abaratar costes económicos, al estandarizar el uso de recursos y tiempos
- Facilidad de cumplimiento
- Accesibilidad de consulta y discusión
- Posibilidad de revisión
El protocolo consta de dos partes diferenciadas, una de ellas dedicada exclusivamente
a la estandarización de todos los procesos que nos llevan a poder valorar
y aplicar las medidas correctoras para el cuidado de las U.P.P. y una segunda
parte donde se incluye una serie de información complementaria de gran
utilidad para el profesional que puede hacer uso de este protocolo.
- Valoración
Al ingreso de los pacientes se realizará una valoración inicial siguiendo los criterios de población de riesgo que aparecen en este protocolo. Una vez definido si entra dentro de la población de riesgo, se le aplicará la escala de Norton modificada para determinar el riesgo que tiene dicho paciente de desarrollar o no úlceras por presión.
Determinado el riesgo y, si procede, se le aplicarán las precauciones adecuadas según la tabla de medidas preventivas.
Si el paciente fuera ya portador de alguna U.P.P. se le aplicará la tabla de tratamiento de úlceras por presión y la de medidas preventivas (Ver Protocolo completo en el Apartado de Descargas).
Revisión de la Valoración de riesgo
La revisión o nueva valoración de riesgo se realizará teniendo en cuenta la primera valoración efectuada al paciente en su ingreso.
Si el paciente se encuentra dentro de riesgo medio, alto o muy alto, la revisión se realizará según la tabla de medidas preventivas. Si por el contrario no tiene riesgo de padecer U.P.P. se tendrán en cuenta todos los cambios relevantes definidos en este protocolo y se le podrá incluir
temporalmente o definitivamente dentro del protocolo de prevención. Si algún paciente, por alguna causa desarrollara U.P.P., se le incluirá tanto en el protocolo de prevención como el de tratamiento.
Registro de la Valoración de Riesgo
Tanto la valoración de riesgo como las medidas preventivas tomadas al efecto, se registrarán en la hoja de valoración de riesgo y seguimiento de U.P.P. Este registro deberá ir en la historia de enfermería.
Al ingreso de un residente en la R.A.M. se rellenará
una hoja de valoración del riesgo de presentar úlcera por presión.
En ella se recogerán algunos de sus datos personales que puedan ser fundamentales
tales como el nombre y apellidos y la edad, entre otros. A continuación
se identifican los factores de riesgo del residente que puedan ser importantes
para valorar si es más o menos propenso a desarrollar U.P.P., estos son:
parálisis, paresia de algún miembro o zona del cuerpo o inmovilidad
por algún tipo de dispositivo restrictivo; alteraciones circulatorias;
fiebre alta o mantenida; anemia; malnutrición; incontinencia, tanto urinaria
como fecal y si posee o no sonda vesical o algún otro tipo de dispositivo
para evitar la humedad; deshidratación; edema; alguna enfermedad crónica,
como por ejemplo diabetes mellitus y el nivel de conciencia que posee el residente
al ingreso.
Una vez identificados los factores de riesgo pasamos a la valoración
de dicho riesgo de presentar úlceras por presión. Para ello en
la R.A.M. utilizamos la escala de Norton con algunas modificaciones. En ésta
escala se valoran 5 parámetros y en cada uno de ellos tenemos 4 variables
las cuales se puntúan desde el 4 hasta el 1 y según la puntuación
final se valorará si el riesgo es mayor o menor. Los parámetros
que se valoran son el estado físico general, el estado mental del residente,
su actividad, movilidad y si posee o no incontinencia y de que tipo. Según
la puntuación obtenida clasificaremos cada caso según el riesgo
que presente tras evaluarlo con la escala de Norton.
Clasificación de las Úlceras por Presión
I - Eritema cutáneo que no palidece al retirar la presión. La lesión precursora de una ulceración en la piel. En individuos de piel oscura también pueden ser indicadores
la decoloración de la piel, calor, edema, induración o insensibilidad.
II - Pérdida parcial del grosor de la piel que puede afectar a epidermis y/o dermis. La úlcera es una lesión superficial que puede tener aspecto de abrasión, flictena o pequeño cráter
superficial. III - Pérdida total del grosor de la piel, con lesión
o necrosis del tejido subcutáneo pudiéndose extender más
hacia dentro pero sin afectar la fascia subyacente. La lesión presenta
el aspecto de un cráter que puede socavar o no al tejido subyacente
IV - Plena lesión de todo el grosor de la piel con destrucción
masiva, necrosis tisular o daño en el músculo, hueso o elementos de sostén. Las lesiones de estadío IV pueden presentar trayectos sinuosos y socavados.
Localizaciones de Riesgo según la posición
Las úlceras por presión, normalmente, se producen en los puntos de apoyo del cuerpo que coinciden con las prominencias o rebordes óseos. Los puntos más susceptibles de aparición de úlceras
por orden de frecuencia son: sacro, talón, maléolos externos, glúteos, trocánteres, omóplatos, isquion, occipucio, codos, crestas ilíacas, orejas, apófisis espinosas, cara interna de rodillas,
cara externa de rodillas, maléolos internos y bordes laterales de los pies.
En general, podemos indicar que existe riesgo de la aparición de úlceras en cualquier lugar donde ocurra una presión excesiva sobre alguna parte del cuerpo, independientemente de la posición del paciente.
- Diagnósticos de Enfermería
Según Gordon (1976) los diagnósticos enfermeros o diagnósticos clínicos formulados por profesionales enfermeros, describen problemas de salud reales o potenciales que los enfermeros, en virtud de su educación y experiencia están capacitados y autorizados para tratar.
Los principales Diágnosticos de Enfermería en
las U.P.P. son:
- Deterioro de la integridad cutánea relacionado con
una excesiva presión manifestada por la alteración y destrucción
de la epidermis, dermis o ambas
- Deterioro de la integridad tisular relacionado con una excesiva presión
manifestado por la aparición de lesiones de las membranas mucosa o corneal,
integumentaria o de los tejidos subcutáneos
- Alteración de la integridad cutánea relacionada con la malnutrición
- Alteración de la imagen corporal relacionada con la presencia de lesiones
visibles
- Dolor relacionado con la aparición de heridas abiertas, destrucción
y crecimiento del tejido de granulación e infección de la úlcera
- Déficit de conocimientos relacionado con la falta de información acerca de factores agravantes
Como diagnósticos posibles o potenciales
podemos enumerar los siguientes: -
Riesgo de deterioro de la integridad cutánea: riesgo de que la piel
se vea negativamente afectada
- Riesgo de infección: riesgo de ser invadido por microorganismos patógenos
- Cuidados de Enfermería
Cuidados Generales
- Tratar todos aquellos procesos que pueden incidir en el desarrollo de U.P.P.
(alteraciones respiratorias, circulatorias, metabólicas, etc.).
- Identificar y corregir los posibles déficits nutricionales.
- Garantizar una hidratación adecuada.
Cuidados Específicos
- Piel
- Movilización
Medios Complementarios de Prevención
- Dispositivos Estáticos
- Dispositivos Dinámicos
Educación
-Al paciente, valorando su capacidad para participar en el programa de prevención.
-Al equipo de Auxiliares de Enfermería, mediante la formación
continuada sobre los cuidados generales y específicos citados en los
puntos anteriores.
Tratamiento de las Úlceras por Presión
Todos los apartados citados a continuación aparecen
descritos de forma detallada en el Protocolo completo que se encuentra en el
apartado de Descargas.
- Valoración Inicial
- Manejo del Dolor
- Soporte y Manejo Nutricional
- Manejo de la Carga Tisular
- Cuidado de la Úlcera
- Limpieza
- Desbridamiento
- Colonización e Infección Bacteriana
- Cultivo
- Apósitos
Algoritmo Terapéutico
Todo este proceso queda resumido en una serie de pasos simples.
El primero es valorar la lesión teniendo en cuenta factores como la localización,
estadío, tamaño, tejido del lecho, exudado, dolor, etc.
Después nos planteamos la sospecha de que exista una
infección si es posible procederemos a la utilización de un apósito
no oclusivo, y la realización de un cultivo de exudado si éste
es positivo seguiremos con apósitos no oclusivos y lo repetiremos a los
15 días.
Si no existe sospecha de infección o el cultivo es negativo
podremos recurrir a apósitos oclusivos como los extrafinos o hidrocelulares
en estadíos I, los hidrocelulares o hidrocoloides en estadíos
II, desbridamiento y apósitos hidrocelulares o hidrocoloides en estadíos
III, hidrogeles, colagenasa, alginato Ca, apósitos hidrocoloides o hidrocelulares
en estadíos IV. Pero siempre con el objetivo de aliviar la presión.
- Registro y Seguimiento de la Evolución de
la Úlcera por Presión
La finalidad de este protocolo es la realización de
una hoja de registro de la evolución y tratamiento de las úlceras
por presión que complemente dentro de la historia de enfermería
a ésta.
Esta hoja además de contener los datos de filiación del paciente
tendrá un registro gráfico de las úlceras por presión
que presente el paciente donde será fácilmente reconocible la
localización de éstas, como además, utilizaremos distintos símbolos
y colores para identificar el estadío de éstas, aumentaremos la información
visual que este nos muestra.
Para completar la historia de enfermería añadimos
un registro escrito con datos tan importantes como la fecha de aparición
o cura de la misma, estadío de la misma, pauta de cura utilizada, localización,
tamaño, presencia de exudado (indicando la cantidad: abundante, moderado,
ligero, etc., y las características de este seroso, purulento, sanguinolento,
etc.), presencia de olor, fecha de la próxima cura, y la firma del enfermero
que realiza la cura.
Conclusiones
- Como dice un viejo aforismo: “La mejor forma de tratar
una enfermedad es evitando se produzca”.
- La U.P.P. es uno de los principales problemas de los pacientes inmovilizados.
Algo que podría evitarse si se identifica correctamente a los pacientes
de alto riesgo y se instauran de forma precisa las medidas de prevención.
- La evolución y pronóstico de las úlceras por presión
dependen, no solo de la localización, sino también de la edad,
estado general, nutrición, situación cardiocirculatoria, etc.
- El hecho de existir multitud de problemas farmacológicos en el tratamiento
de las U.P.P. pone de manifiesto la ineficacia individualizada de todos ellos,
lo que nos lleva a hacer un seguimiento con uno concreto.
- En la prevención de las recidivas juega un papel muy importante, no
solo la educación sanitaria del paciente, sino del personal que lo cuida.
- La región sacra, tuberosidad isquiática y talones son las zonas
donde aparecen con mayor frecuencia dichas úlceras.
Referencias Bibliográficas:
- Protocolo de prevención y cuidados de úlceras por presión.
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- Escala de Braden. Valores de riesgo de presentar úlceras por presión.
Revista ROL de Enfermería 1997.
- Validación de la escala EMINA: un instrumento de valoración
del riesgo de desarrollar úlceras por presión en pacientes hospitalizados.
Carmen Fuentelsaz Gallego (en nombre del grupo investigador). 1992-1993.
- Úlceras por decúbito valoración por escala de Norton.
E. I. María del Rosario Jiménez de León. E. I. Evangelina
González Hernández, E. I. Marcia Betzabé Largo Gallegos.
E. I. Rosalía Laureano Miguel, E. I. Aurelia Lobatón Luna.
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Reina Sofía. Pilar Ayora Torres, Mª Carrillo Sánchez, Mª
A. Donaire Guarnido. Córdoba. 1999.
- Grupo nacional para el estudio y asesoramiento en úlceras por presión
y heridas crónicas (GNEAUPP). Directrices generales sobre tratamiento
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- Aplicación del proceso de enfermería, guía práctica.
E. Doyma, R. Alfaro.
- Normas de cuidados del paciente. 6ª edición. Tucker, Canobbio,
Paquette, Wells. Paradigma Tec. 1997.
- Protocolo de prevención y tratamiento de úlceras por presión.
Hospital general universitari d’Elx. Servicio de medicina interna. Octubre
2000.
- U.P.P. Actualización y puesta al día. Elvira Molino Castillo.
Formación Alcalá. Septiembre 2003. - Actuaciones de enfermería
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- Actuación rehabilitadora al paciente geriátrico. Agustín
Mata Ramos, Rafael Ceballos Atrenzo. 2ª Edición, 2003.
- Guía de cuidados enfermeros. U.P.P. INSALUD. Begoña Elorriaga
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- Cómo vencer las úlceras por presión. Joann Makleburt.
Revista Nursing. 1997.
- Prevención y tratamiento de las úlceras por decúbito.
Calzada M. I., Gironés P.; García J. y Ruiz P. Enfermero Integral
3, 5 – 7. 1986.
- Atención de enfermería a pacientes con U.P.P. Colina J. Rol
113; 41 – 52. 1988.
Este artículo debe citarse como: Arcos Díaz-Fuentes M.,Barbero López M., Díaz Pizarro J.M., García García J., Jiménez Jiménez M.C. Protocolo de Actuación en Úlceras por Presión. Excelm Enferm [en línea]2006 [01 de febrero de 2006];3(14).URL disponible en http://www.ee.isics.es
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